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miércoles, 13 de mayo de 2009

LA CRITICA


La critica cuando es constructiva, no te hace daño sino te ayuda a superarte y a crecer como persona, pero lamentablemente vivimos en un mundo donde hay personas que recurren a las criticas negativas y siempre tienen un comentario negativo acerca de nosotras, generalmente comentarios que van contra nuestro bienestar o felicidad.Siempre quisiéramos que nos amen, que nos respeten como personas y mujeres, pero los humanos somos tan increíblemente malos que aun sin estar conscientes de ello no podemos ver a otros ser felices y triunfando en la vida, por lo que siempre estamos saboteando su felicidad. ¿Por qué lo hacemos?



Porque somos humanos con muchos defectos y algunas virtudes. Aléjate siempre de quien con sus acciones te hace llorar, de quien te hace sentir que no vales nada. Hay personas que por muy buenas que podamos ser con ellas no dejarán de hacerte la vida a cuadritos, pues lo hace porque no es feliz, porque es alguien con mucha amargura. Alejarse de ese tipo de personas es lo mejor, no dejes que tus alegrías se destruyan a causa de estas personas dañinas. Las personas que critican negativamente suelen tener un pésimo concepto de sí mismos, baja autoestima. Harán lo que sea para que te sientas mal y hasta culpable de algo que jamás comprenderás, y es que no tienen explicación, son así.


Hay gente que vive día tras día tratando de destruir a personas buenas, y no es culpa de nadie, sólo son gente que no logra alcanzar el perfecto equilibrio que se debería tener con la vida misma. Tratemos de ser lo más buenas posible con estas personas que tanto mal hacen a quien se le acerque, y mantén tu posición de la vida bien clara para que sus palabras nunca te hagan daño, piensa que son personas enfermas del alma y eso es muy difícil de sanar.


Si con todas tus ayudas no logras que esas personas cambien de actitud, mejor alejarse para que no se te pegue su pesimismo. La vida es linda y muy corta como para estar viendo estos problemas fuera de lo que la vida misma nos hace enfrentar en nuestros día a día.


indiarubi


miércoles, 15 de abril de 2009

COMO ENFRENTAR LA VIDA


Autor: Padre Juca

Cada uno tiene una manera especial de enfrentar la vida, de buscar la felicidad: unos se quejan de la vida, otros agradecen a Dios; unos buscan la felicidad en el dinero, en el sexo, en los placeres y encuentran un mayor vacío dentro de sí; otros entienden que la felicidad es un estado del espíritu, es sentir la paz en el corazón, es la manera de enfrentar la vida dándole valor a aquello que realmente lo posee. Mucha gente piensa que la felicidad está en las cosas y después se queja del tedio y de las frustraciones.

¡Qué cosa! ¡Cómo se huye de la vida! Hay personas que pasan por algún problema o sufren alguna desilusión y se van a desahogar las tristezas en el alcoholismo, en las drogas, en aventuras. Piensan que, actuando así, van a olvidarlos. Y, además de no lograr nada, crean todavía más de una situación difícil: corren el riesgo de volverse dependientes de esos vicios, cuyas consecuencias todos conocen. Tenemos que enfrentar la vida, enfrentarla cueste lo que cueste; huir nunca fue y nunca será solución, además de seguir ahí, el problema se agrava más todavía.

Tenemos la costumbre de buscar en los demás la causa de nuestros fracasos, ¿será que realmente son los demás los responsables por nuestros fracasos? Si usted se equivocó de profesión, de vocación, todavía es tiempo de cambiar, de arreglárselas, de intentar otro tipo de trabajo, de vida. Usted puede recomenzar todo de la nada, si tiene coraje, en poco tiempo verá su situación transformada.


NUNCA ES TARDE PARA RECOMENZAR UNA VIDA

miércoles, 27 de agosto de 2008

CON EL TIEMPO....


Con el tiempo...aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo...te das cuenta que casarse solo porque ya me urge es una clara advertencia de que tu matrimonio será un fracaso.

Con el tiempo...comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo...te das cuenta que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.

Con el tiempo...te das cuenta que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.

Con el tiempo...entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos, tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.

Con el tiempo...aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo...aprendes que disculpar, cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes.Con el tiempo...comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo...te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo...te das cuenta que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo...te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados.

Con el tiempo...aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo...comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen, ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo...te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo...verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo...aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo... ante una tumba... ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente... sólo con el tiempo...

Jorge Luis Borges

jueves, 14 de agosto de 2008

Tal vez .................

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Tal vez yo envejezca demasiado rápido.
Pero lucharé para que cada dIa haya valido la pena.

Tal vez yo sufra inumerables desilusiones en el correr de mi vida,
pero haré que pierdan importancia ante los gestos de amor que encuentre.

Tal vez yo no tenga fuerzas
para realizar todos mis ideales,
pero jamás me consideraré derrotado.

Tal vez en algún instante
yo sufra una terrible caída,
pero no me quedaré por mucho tiempo mirando hacia el suelo.

Tal vez un día el sol deje de brillar,
pero entonces me iré a bañar en la lluvia.

Tal vez un día yo sufra alguna injusticia,
pero jamás asumiré el papel de víctima.

Tal vez yo tenga algunos enemigos,
pero tendré humildad para aceptar las manos
que se extendiendan en dirección mía.

Tal vez una de esas noches frías, yo derrame muchas lágrimas,
pero no me avergonzaré por ese gesto.

Tal vez sea engañado inumerables veces,
pero no dejaré de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza.

Tal vez con el tiempo yo perciba que cometí grandes errores,
pero no desistiré en continuar mi camino, tras corregirlos.
pero aprenderé que nunca perderé a los que realmente son mis verdaderos amigos.

Tal vez con el correr de los años yo pierda grandes amistades,
pero continuaré plantando la semilla de la fraternidad por donde yo pase.

Tal vez algunas personas me deseen un mal,
Tal vez yo quede triste al concluir que
no consigo seguir el ritmo de la música,
pero entonces, trataré que la música siga el compás de mis pasos.

Tal vez yo nunca consiga ver un arco iris,
pero aprenderé a diseñar uno, auque sólo sea dentro de mi corazón.

Tal vez hoy yo me sienta débil,
pero mañana recomenzaré de nuevo, aunque sea de manera diferente.

Tal vez yo no aprenda todas las lecciones necesarias,
pero tendré la conciencia que las verdaderas enseñanzas
ya están grabadas en mi alma.

Tal vez yo me deprima
por no ser capaz de saber la letra de aquella música,
pero quedaré feliz con las otras capacidades que poseo.

Tal vez la voluntad de abandonar todo se vuelva mi compañera,
pero en vez de huir, correré tras aquello que anhelo.

Tal vez yo no tenga motivos para grandes celebraciones,
pero no me dejaré de alegrar con las pequeñas conquistas.

Tal vez yo no sea exactamente quien gustaría ser...
Pero pasaré a admirar quien soy.
Porque al final sabré que,
a pesar de mis defectos,
soy capaz de construir una vida mejor.

“Todavía no llega el fin”...
Y si aún no me convencí de eso, es porque como dice aquel dicho:

Porque al final no habrá ningún “tal vez”, y sí la certeza
de que mi vida valió la pena y que yo hice lo mejor que pude..

jueves, 3 de julio de 2008

POSIBILIDAD DE FRACASAR


Si sólo te concentras en tratar de no fracasar lo único que obtendrás será, justamente, fracaso. Para poder aprovechar las cosas buenas de la vida debes estar dispuesto a asumir algunos de sus riesgos.

Asumir riesgos innecesarios es realmente tonto. Más tonto aún es intentar eliminar por completo todo tipo de riesgo.

Los que ponen manos a la obra siempre tienen la posibilidad de que algo salga mal. Pero si nunca te atreves a ponerte en marcha y hacerlo, nunca conseguirás nada. Cuando tomas una decisión, siempre existe la posibilidad de que te equivoques. Pero si nunca decides nada, nunca harás nada bien.

La vida entraña sus riesgos, y ciertamente bien vale la pena asumirlos. Conócelos, prepárate para enfrentarlos, manéjalos y acostúmbrate a vivir con ellos.

Estate dispuesto a convivir con la posibilidad de fracasar. Y estarás en camino de alcanzar logros sorprendentes.

Gabriel Sandler

lunes, 23 de junio de 2008

EL SEXO EN LA PAREJA


Está comprobado científicamente que el enamoramiento sí que caduca al cabo, aproximadamente, de los cuatro años. Es curioso comprobar que el punto máximo de divorcios coincide con los cuatro años de convivencia. Pero la ciencia también nos dice que cuando la pasión se acaba, debemos dejar paso al amor.


Desde un punto de vista científico, la felitenamina (producto de la pasión) debe dejar paso a la endorfina (producto del amor). Es decir, hay
que aprender a conducir la pasión hacia el amor, que suele ser más tierno y
sosegado, pero más duradero.


No sólo de sexo vive la pareja


Si el amor ha llegado alguna vez a tu vida, sin duda el sexo se ha
convertido en pilar fundamental de vuestra relación durante los primeros
años. Pero esta pasión suele decaer con el tiempo, por eso la mera atracción
física o sexual no servirá para manteneros unidos toda la vida, aunque sea
un elemento muy importante.

Por eso, si quieres que nuestra relación perdure a lo largo del tiempo es
imprescindible que cuenten con otros factores como el cariño, los gustos,
vuestras prioridades... Y es que, ¿quién ha dicho que mantener la felicidad
en pareja eternamente sea algo sencillo?

Manos a la obra


Lo más importante es ser conscientes de que el amor de cuento de hadas, del
príncipe azul y la princesa viviendo felices eternamente en su castillo
encantado, no existe. El amor es un ser vivo que necesita ser alimentarlo
para crecer, desarrollarse, evolucionar.

En este proceso seguro que sufrirán numerosos altibajos, entrarán las dudas
y deberán luchar para conseguir que vuestra historia perdure. Pero si
disponen de las herramientas adecuadas, serán capaces de superar cualquier
situación.

Toma nota de algunos ingredientes de los que siempre deberás disponer para
elaborar la fórmula magistral del amor eterno.

Mucha comunicación. Es el ingrediente más importante. Hazle partícipe de
todo lo que te pasa, de tus sentimientos, de tus sueños, de tus problemas.
Pero esto no significa que os debáis pasar todo el tiempo hablando, a veces
los silencios pueden ser igual de comunicativos.

Una buena porción de saber escuchar. Tan importante es saber mostrarte a tu
pareja, como permitir que tu pareja muestre su propio yo. Si no aprendes a
escuchar, nunca llegarás a conocer a tu compañero. Además, puedes generar en él un sentimiento de frustración al no mostrar interés por lo que tiene que
decir.

Una cucharadita de comprensión. Son dos seres completamente diferentes. De
ahí que nuestros gustos y nuestra forma de pensar puedan ser opuestos en
algunas ocasiones. Por ello, la tolerancia y la comprensión serán las
herramientas que te permitirán superar las dificultades generadas por
nuestras discrepancias.

Unas gotitas de intimidad. Conviene que de vez en cuando se den un respiro y
se regalen momentos de soledad, intimidad y reflexión. Muy importante para
el desarrollo personal de cada uno de ustedes, que les permita ser ustedes
mismos y no una imagen del otro.

Un toque de buenos amigos y familia. Estar enamorada no implica aislarse del
mundo exterior. Fuera de ustedes dos hay muchas otras cosas que se
enriquecerán como pareja. Nada de abandonar a los amigos o al resto de la
familia.

Un toque picante de sexualidad. La atracción es imprescindible para que una
pareja funcione y el sexo es la manera de poner en práctica dicha atracción.
El sexo no debe decaer ni caer en la monotonía. Ha de ser divertido y
creativo, así la pasión que un día os hizo enamoraros siempre estará
presente.

Y para finalizar, el ingrediente principal: ustedes. Deben aprender a
valorar y disfrutar de lo que tienen. Ser el mejor equipo y deberán
manteneros siempre unidos, sobre todo en las adversidades.

Si no te han funcionado todos nuestros consejos, puede que no estés con la
persona indicada. No te cierres y sigue buscando, seguro que encontrarás a
alguien con quien vuelvas a creer en el amor eterno.

sábado, 21 de junio de 2008

¿QUÉ ES LA VIDA SIN BESOS?


A un niño llorando solamente le consuela una cosa : el beso de la madre.


Las parejas felices se besan más que las infelices. Se besan en todas las situaciones y los besos ya se convierten en una costumbre: el beso por la mañana, al despedirse, al saludarse.
Un beso puede significar: Te quiero. Eres la única. Gracias por estar conmigo. Yo no estoy enfadado contigo. Lo siento. Y mucho, mucho más.

En un beso se sienten tantas cosas. En el beso nos damos cuenta enseguida del estado de ánimo de la otra persona.

Cuando nos besamos, sabemos si el otro piensa en nosotros o en el trabajo. Un beso transmite cariño y afecto.

Un beso en la pausa de un partido de fútbol hace milagros. ¿Puedo ver la segunda parte?.

Un beso es la mejor terapia, principalmente para superar las depresiones que caracterizan el mes de enero (época en que el invierno boreal se deja sentir con fuerza), reveló una organización británica.

Sin embargo, el beso puede también ser mortífero, como comprobó una chica canadiense, Christina Desforges, que murió a finales del año pasado tras darle un beso a su novio que acababa de comer un sandwich de mantequilla de cacahuete, a lo que ella era alérgica.

El beso estimula la parte del cerebro que libera endorfinas en el torrente sanguíneo creando una sensación de bienestar. Las endorfinas son los opiáceos naturales del organismo, cuya liberación en el cerebro provoca una sensación placentera, actuando como antídoto para la depresión.

Recordando que los beneficios para la salud de la liberación de endorfinas provocada por un beso han generado ya innumerables documentos científicos, una organización británica hace un llamado a que las personas se besen más, para combatir el desánimo que invade a muchos durante el invierno.

Estudios anteriores demuestran que las parejas en el Reino Unido "no invierten mucho tiempo en besarse", sino que cada vez más sus horas están consagradas al trabajo, escribe la principal agencia de terapia sexual británica, Relate.

PASIÓN SIN LÍMITE

En un documento titulado "El beso francés cuando el tiempo es gris", la organización Relate enfatiza que los besos que aportan más beneficios para la salud y para combatir las tristezas no son aquellos en los que sólo se juntan los labios, sin mucha pasión o emoción.

Mientras más "excitantes" y apasionados sean los besos, "más adrenalina es liberada en la sangre", y mayores son los beneficios para la salud, asegura la organización británica.

Los beneficios para la salud provocados por un beso apasionado se explican porque una fuerte liberación de adrenalina provoca un aumento de la tensión arterial y del ritmo cardíaco.

Pero hace falta alguna razón científica para que se levante del ordenador y corra a dar un beso a su mujer o a sus hijos, sin motivos, porque ... ¿qué es la vida sin besos?

miércoles, 18 de junio de 2008

DIVORCIO




Conflictos conyugales: causas y efectos

Desgraciadamente, muchos adultos se han quedado estancados en esta fase evolutiva infantil que debería ser transitoria en el desarrollo de la capacidad de relación con los demás. Y cuando se casan, buscan un instrumento más que una persona; es decir, se busca al otro no por lo que «es», sino porque «tiene» algo que sirve para compensar lagunas más o menos graves de madurez personal. Quien ha experimentado variados arrebatos, ejemplos clásicos de narcisismo fatuo, puede reconocerse fácilmente en este tipo de inmadurez, que se puede identificar con el egocentrismo más exasperado. Muchas infidelidades conyugales hallan su verdadera motivación en el haber contraído un matrimonio narcisista. Quien se queda en la fase narcisista sigue dividiendo a las personas en dos clases: buenas y malas, y seguirá buscando personas buenas, que abandonará al primer desengaño, para buscar otras nuevas durante toda la vida.

En la infancia, la fase narcisista cesa cuando el niño se da cuenta de que tanto las experiencias agradables como las desagradables son producidas por la misma persona; o sea, cuando recibe una bofetada de su madre, va a llorar al regazo de la madre, y en este momento nos hacemos maduros para unirnos a una persona que humanamente podrá defraudarnos, pero sin justificar por ello evasiones ni infidelidades.

Entre los múltiples motivos que pueden provocar crisis en un matrimonio están:

Expectativas exageradas: a veces esperamos y pretendemos demasiado del otro, pidiendo cosas que bastarían para hacer huir a todos nuestros amigos si nos mostráramos con ellos tan exigentes.

Falta de diálogo: a veces el diálogo cesa por miedo, miedo a herir o a ser heridos. Antes o después todos los esposos se preguntan: «No sé si me querría igual si tuviera el valor de decirle abiertamente lo que pienso o siento dentro».

Deseo de cambiar al otro: al parecer, la mayor parte de los casados empiezan a hacerlo al poco de casarse y se empeñan en modelar a la pareja según sus categorías. Y se lucha y se pelea por culpa de las mismas cualidades que nos habían hecho escoger a la otra persona. Pero cuando nos percutamos de que él o ella tienen intención de hacernos cambiar, protestamos y nos rebelamos. Sentimos que no somos aceptados por lo que somos, y, por consiguiente, nos resultará imposible poder amar con ternura y autenticidad.

El primer niño: a menudo el primer peligro verdadero para la paz del matrimonio llega con el primer hijo, y el test, en tal ocasión, es si la mujer (y a veces también el marido) pone en el niño todo su interés, ignorando al otro cónyuge. ¿Podrán entender los padres que la paternidad y la maternidad se pueden transmitir mientras la unidad matrimonial continúe? ¿Llegarán los padres a darse cuenta de que sólo podrán garantizar a su niño amor, seguridad, aceptación y calor humano si siguen creciendo en su amor de marido y mujer? Con la llegada de los hijos el peligro lo corre sobre todo la mujer, con el riesgo de convertirse exclusivamente en madre. Por su parte, el padre podría pensar más en cómo aumentar los ingresos mensuales que en cultivar la relación de pareja.

Cuando faltan las pequeñas muestras de amor: descuidar las pequeñas atenciones cotidianas una vez casados, cosas que durante el noviazgo eran la regla: detalles, palabras dulces, muestras concretas de afecto, mimos, caricias, etc. No olvidemos que el amor erótico-sexual se basa exclusivamente en la ternura; en caso contrario llegan las neurosis sexuales.

Cuando no ve tiene tiempo para estar juntos: los matrimonios entran en crisis porque no tienen tiempo para estar juntos, para mirarse a la cara, para hablarse, para salir juntos ellos solos. Nada podrá sustituir nunca el tiempo de estar juntos. Ni el dinero, ni los nuevos electrodomésticos, ni las joyas, ni las pieles, ni una casa más bonita, ni una cuenta bancaria más abultada, etc. podrán sustituir el tiempo pasado juntos escuchándose, amándose, compartiendlo, etc..

Pero aparte de las causas de crisis, de las causas psíquicas que crean conflictos conyugales, hay que preguntarse: ¿cuáles son los síntomas más frecuentes de la crisis convugal, los signos que nos dicen que estamos en crisis?

- Dificultad creciente de comunicar o, peor, no hablar nada durante días enteros.

- Sensación de que el amor va y viene, con días en que uno siente que ama a su pareja y otros días en que uno está seguro de no haber amado al otro nunca.

- Sensación de que es el otro quien pone en crisis el matrimonio, no nosotros, sino él o ella, sin duda.

- Nos limitamos a existir uno junto al otro, aplastado cada uno por una enorme soledad que nos lleva a la idea de la incompatibilidad y de que no vale la pena hacer nada para superar esa crisis: «¡Somos incompatibles, y basta!» Y cada cual empieza a ir por su cuenta, comunicando poco, nos vamos a nuestro rincón a cultivar nuestras aficiones, lecturas, juegos con amigos, etc.

- Tener dudas serias, en el sentido de que nos preguntamos si no valdrá la pena volver a empezar con otra persona, y entonces miramos alrededor y vemos gente feliz y sentimos poco a poco el deseo de otro campañero. Conocemos en el trabajo o en otro lugar a alguien que tiene nuestros problemas y nos sale espontáneo hablar con esa persona, y en un santiamén nos arrojamos uno en brazos del otro. He aquí la infidelidad, que hoy está tan de moda. He aquí la muerte del matrimonio, y el divorcio se convierte en la solución para todo. Ironías de la vida, a menudo la nueva pareja tiene las mismas características que la antigua, de la que nos hemos separado; y todo vuelve a empezar desde el principio. Muchas veces las segundas nupcias funcionan, pero puedo aseguraros que es porque nos hemos puesto a trabajar en nosotros mismos y hemos puesto en el nuevo matrimonio la comprensión que debíamos haber puesto en el primero.

- Luego están los problemas sexuales: el marido se lamenta de que la mujer es frígida; ésta replica que no se siente amada, etc.

- Por último, no olvidemos que un gran sufrimiento es buena señal en la pareja, porque mientras logremos «sufrir» significa que todavía queremos al otro, y hay un hilo de esperanza. El amor está muerto y sepultado cuando ya nada nos importa.

Aquí conviene decir que la esperanza es siempre lo último que muere, incluso en los conflictos conyugales.

Pero aparte de este detallado aunque sucinto análisis de las causas psíquicas de los matrimonios abocados al fracaso, sería útil ahora saber a qué fuentes hay que recurrir para lograr un matrimonio exitoso. Después de años de experiencia psicoterapéutica, puedo afirmar modestamente que lo que necesita una familia sana no es ni bienestar material, ni una excesiva sexualidad de los padres, ni unos hijos «majos», ni una casa amplia o apoyos externos: sólo se requiere un poco de buena voluntad para mirar con toda honradez a la cara a todas las diferencias que antes de casarse ni se soñaba que existieran. Y comprendemos que tenemos que vivir juntos y amarnos a pesar de todas las diferencias que encontramos. Durante el noviazgo se pone el acento en lo que nos une. En el matrimonio, en cambio, afloran las diferencias, a menudo de forma dramática. Hemos aprendido. es verdad, que el matrimonio no es siempre, o sólo, dos personas que avanzan cogidas de la mano; sino que es también un ir adelante juntos que requiere un gran esfuerzo para programar y compartir nuestra vida. Así se empieza a entender que es una unión que requiere mucho tesón si uno quiere que se mantenga en pie, que es necesario mirar adelante, reflexionar y dialogar. Y terminamos por concluir que el matrimonio funciona sólo si nos decidimos a hacer que funcione.

Un matrimonio no es nunca un bonito regalo que se entrega a los esposos al final de la ceremonia nupcial. Es algo que los cónyuges construyen con sus manos, día a día trabajando con dedicación y sacrificio. ¿De qué manera? Por experiencia puedo afirmar que dar amor sin esperar nada a cambio es el elemento esencial de un matrimonio logrado. En otros términos: se trata del amor incondicional, que a menudo se ve como algo costoso, difícil o borroso. Indicaré ahora algunos atributos del amor incondicional que merecen ser subrayados y sobre todo meditados por el lector:

1) «Renunciar a querer tener siempre razón». Es la única, inagotable fuente de problemas y de ruptura de relaciones: la necesidad de decirle al otro que se ha equivocado o, si se prefiere, la necesidad de tener siempre razón, de decir siempre la última palabra, de demostrar al otro que no sabe lo que dice, de imponerse como superior. Una pareja sana es una relación entre iguales: ninguno de los dos ha de sentirse equivocado. No existe un modo «acertado» o un argumento «vencedor»: cada uno tiene derecho a tener su punto de vista. Antes de negarle la razón al otro, hemos de poder detenernos a hablar con nosotros misms y decirnos simplemente: «Sé lo que pienso sobre este tema y sé que su opinión no coincide con la mía, pero no importa. Basta que yo lo sepa dentro de mí; no es necesario quitarle la razón».

2) «Dejar espacio a los demás». Cuando amamos a alguien por lo que es y no por cómo pensamos que debería ser, o porque nos satisface, surge espontáneo dejarle espacio. La actitud afectiva adecuada es permitir a cada uno ser él mismo. Y si eso comporta algún tiempo de alejamiento entre nosotros, entonces no sólo hay que aceptar la separación, sino facilitarla afectuosamente. Las relaciones demasiado estrechas (me refiero especialmente a los matrimonios simbióticos), destrozadas por los celos o la aprensión, son típicas de quien piensa tener derecho a imponer a los demás cómo deberían comportarse.

3 ) «Borrar la idea de posesión». Tratemos de gozar el uno del otro, no de poseernos mutuamente. Nadie quiere ser dominado. A nadie le gusta sentirse propiedad privada de otro, ni sujeto ni controlado. Todos nosotros tenemos en la vida una misión que cumplir, que resulta obstaculizada cada vez que otro ser humano intenta entrometerse. Querer poseer a los demás es, sin duda, el obstáculo mayor en la toma de conciencia de la propia misión.

4) «Saber que no es necesario comprender». No tenernos obligación de comprender por qué otro actúa o piensa de una manera determinada. Estar dispuestos a decir: «No entiendo, pero es igual» es la máxima comprensión que podemos ofrecer. Cada una de mis tres hijas tiene una personalidad y unos intereses propios. Además, muy a menudo lo que les interesa a ellas no tiene interés para mí, o viceversa. No siempre es fácil superar la convicción de que todos deberían pensar y comportarse como yo, pero intento frenarme y, cuando lo consigo, pienso: «Es su vida, han venido al mundo a través de mí, no para mí. Protégelos, presérvalos de actitudes autolesivas y destructivas, pero deja que vayan por su camino». Rara vez entiendo por qué ciertas cosas les apasionan, pero a menudo he conseguido pasar por alto la necesidad de entenderlo. En la pareja hay que superar la necesidad de entender por qué al otro le gustan determinados programas de televisión, por qué se acuesta a cierta hora, por qué come lo que come, lee lo que lee, se divierte con ciertas personas, le gustan determinadas películas o cualquier otra cosa.

Recordemos que dos están juntos no para entenderse, sino para ofrecerse ayuda mutua y realizar su misión de mejorar. Y una grandísima aportación a todo esto es el llamado «arte de la conversación», un arte que tiene cinco reglas: sintonizar el canal del otro; mostrar que estamos escuchando; no interrumpir; preguntar con perspicacia; tener diplomacia y tacto.

De estas reglas me parece importante detenernos en la escucha porque, parecerá raro, pero las parejas en crisis no saben escuchar; y en mi actividad profesional tengo que trabajar a menudo sobre cómo reactivar la atención y poner el acento en el proceso de escucha, pidiendo a cada uno que se concentre no en las palabras que se dicen sino en otra cosa. ¿Qué oye. por ejemplo. en la voz del que habla? ¿Está bien calibrada y suave. o es dura y agresiva? Lo mismo con el tono y la inflexión: ¿llana, metálica, monótona o excitada y contagiosa? A veces nos sorprendemos de mensajes totalmente nuevos o diferentes con respecto a las acostumbradas comunicaciones familiares, que se captan cuando uno deja de escuchar las palabras y presta atención a otros aspectos. Una actitud típica de la falta de escucha se tiene cuando se usan las siguientes palabras: «Sí,... pero». «si al menos...».

Me gustaría abrir un pequeño paréntesis sobre otras actitudes equivocadas en la pareja, que son las pretensiones. Por ejemplo, pretender que el otro tenga que amar a los padres y a la familia de uno. Digamos que me podría agradar que el otro trate a mi familia con respeto, pero no tiene que amarla obligatoriamente. O bien pensar que si uno te ama de verdad, tendría que saber lo que necesitas. Es lo que yo llamo «pretensiones de telepatía». por lo que quizá es útil declarar nuestros deseos de manera abierta y clara. Quien te ama de veras tiene derecho a que le pongas al corriente. Otra idea: es un error pensar que pedir disculpas lo borra todo. porque las disculpa son palabras. mientras que son mas importantes las acciones correctivas.

Pero volvamos a lo de saber escuchar. Todos hemos hecho la experiencia bonita y liberadora de estar en presencia de una persona tranquila que nos deja ser lo que somos, que no juzga, que no echa sermones, que se ensimisma en nuestras experiencias, que está con nosotros, totalmente presente; en una palabra, que se hace «uno» con nosotros. Pues bien, ésta es una persona que nos escucha. Si en cambio alguien empieza a juzgarnos, a darnos consejos, hay menos espacio para que surja algo verdadero e importante, quizá nuevo. En la pareja, que cada uno recuerde que la escucha debe ser pura, limpia, sin estar pensando qué va a decir después.

Para concluir, los signos del verdadero amor matrimonial son: aceptarse mutuamente como somos; el deseo de hacer lo que al otro le agrada; el estar dispuestos a allanar las diferencias conforme afloran; la conciencia de que se ha de construir la unidad matrimonial y no el orgullo personal y las propias razones; el esfuerzo de pensar en términos de «nosotros» y no de «yo»; la sensación de ser dos compañeros que trabajan juntos por la misma causa; la constante tensión hacia un estilo de vida que ya no es mi estilo o el tuyo, sino el de ambos, y que tiene sus raíces en un amor sobrenatural.

Para casarse bien, hay que ser tres: él, ella y el Amor.

viernes, 13 de junio de 2008

¿AMOR U OBSESION ?


Hay relaciones sin salida, que sin embargo sientes la necesidad de seguir en ellas “mátame, pero no me dejes”.

También, cuando tenemos un amigo que nos hace suspirar y nos morimos por las ganas de que sea nuestro amor. Y cuando vemos a alguien de lejos, no lo conocemos ¡y ya sentimos que lo amamos!

¿Cómo diferenciar el amor de la obsesión?

En las relaciones sin salida, es simple saberlo ¿Te sientes querida, amada y respetada? ¿Te apoya y comprende tu pareja? ¿Sientes más energía para vivir o te la quita?

Si no hay comprensión y respeto mutuo, no te engañes: no es amor. Es baja autoestima. En realidad, por una extraña razón, atraemos a personas que están en sintonía con nuestros pensamientos dominantes.

Y si nuestros pensamientos son negativos, de baja autoestima… no te extrañe que atraigas a personas con los mismos problemas.

Cuando se tiene baja autoestima, se encuentra el sentido de la vida en el conflicto.

Como no consigues la atención de nadie, descubres que en el conflicto puedes hacer sentir al otro culpable y recibir cariño. Y llamas la atención.

Es por eso que te haces adicta a las relaciones destructivas. En la pelea llamas la atención del otro. Esto es dañino. Y no es amor. Tienes que encontrar por ti misma lo que te motive. Tienes que mejorar tu autoestima. Cuando te enamores de ti misma, comprenderás que es una relación sin salida. Termínala, para dar la bienvenida a un nuevo amor que esté en sintonía con tu nueva forma de ver la vida.

Hay personas que tienen relaciones “prohibidas” con personas casadas. Se dicen así mismas que él ya no ama a su esposa y que le gustaría dejarla. Pero que no lo hace por los hijos. No te engañes. Te estás auto-saboteando. Porque tienes baja autoestima, crees que no puedes conseguir a un hombre libre. Esta es una relación sin salida. Es una obsesión, que no te va a llevar al verdadero amor.

Cuando se sueña con una persona que apenas conoces, no lo dudes: no es amor. Cuando mucho, atracción. Todos tenemos nuestro tipo de hombre o mujer ideal. Y cuando no conocemos bien a la persona… le endosamos todas las características de nuestra pareja ideal. Hasta que conozcas a tu amor platónico, sabrás con claridad sus defectos y virtudes. Conocerás su vida. Y solo en ese momento, sabrás si es amor… o solo fue obsesión.

La mente es tan poderosa, que puede enfermarte… o enamorarte. Y todo está en los pensamientos. Es bonito ilusionarse por alguien y pensar que es nuestra persona ideal. Pero pasar de la simple emoción a la obsesión ya no es sano.
En ocasiones, tendrás pareja y estarás obsesionada por otra persona. Pero sientes que estás enamorada de los dos. Es simple. Estás enamorado de tu pareja, porque la conoces… y tu mente te ha enamorado de la otra persona, por ser un sueño aún no vivido.

Por que lo adornaste con las características de tu persona ideal, y la esperanza de que sí las reúna, hace que se convierta en tu obsesión.

Cuando terminas con una persona, se dejan de ver, y resulta que te has dado cuenta de que si la amas…

Es obsesión. En nuestra soledad, necesitamos a alguien que nos ayude a olvidarla momentáneamente. Y cuando no tenemos a alguien con quien pelear, ni discutir, nos sentimos vacíos. Y pensamos “es que sí lo amo”. En realidad, es una necesidad egoísta de hacer sufrir a otra persona y que esta nos haga sufrir, para no sentirnos solos.

El amor, se basa en una comprensión y respeto de tu pareja. Ves con claridad sus defectos y sin embargo le tienes cariño a su vida. En la obsesión, se debe a la baja autoestima “si me deja, no voy a encontrar a otra persona”. Es precisamente cuando terminas relaciones sin salida, cuando aparece un nuevo amor ¿Cómo quieres que aparezca si no quedas libre primero? ¿Cómo quieres que se te acerque un enamorado, si ve que tienes pareja? Parece obvio, pero muchos piensan que mientras encuentran al “bueno”, pueden tolerar la relación presente.

También, la imaginación ejerce mucha influencia en la obsesión. Es más fácil soñar en que una persona tiene las características del hombre o mujer ideal, y verlo de lejos, que enfrentarnos a una relación real y que seamos rechazados.

Hay que arriesgarse. En este universo de hombres y mujeres con diversas formas de pensar, con toda seguridad hay alguien que es para nosotros. Solo hay que tener fe y experimentar lo suficiente.

En lo personal, como conferencista despierto la obsesión de algunas mujeres. Me queda claro que es eso. No tomo ventaja de ello. Simplemente manejo la situación y el tiempo hace que “se les pase”. Como escritor, también soy la obsesión de varias chicas que me escriben a mi email. Mantengo la relación en un plano de amistad. Porque se que también soy solo una obsesión para ellas. No me conocen en realidad y se imaginan que soy su hombre ideal.

Siempre he dicho que mis defectos son tantos, que sería más fácil decir las pocas virtudes que tengo. Y claro que alguien puede enamorarse de mi, pero hasta que me conozca profundamente. No antes.

Y tu relación ¿Es amor u obsesión? Si es obsesión y lo comprendes…

¡Prepárate para tener una relación con un gran amor!

ENVIADO POR GIOVANNA

martes, 10 de junio de 2008

INFIDELIDAD


Historias en las que aún amando con todo nuestro ser, dando todo lo que un ser humano puede dar, jamás olvidando un cumpleaños ni fecha importante, siempre atentas y enteramente entregadas, se sufre de una infidelidad.

Entonces nos preguntamos:
¿qué falló en mí que buscó otro amor?
Son preguntas que no tienen respuestas porque sólo el corazón de la otra persona puede darlas a conocer, y eso no ocurrirá.
Es muy doloroso cuando suceden estas situaciones, sobretodo si sabes que diste todo de ti misma por tu pareja. Hay cosas que duelen mucho, son como espadas, y una de ellas es la infidelidad. Una vez que sucede, ¿cómo recoges los pedazos que quedaron regados por el camino?

Sólo el tiempo puede ayudarte, es un luto que llevas muy dentro de ti y que sólo tú puedes superar. No existe una varita mágica que te pueda borrar ese dolor. Sólo nos queda dejar que transcurra el tiempo mientras nuevamente tratamos de levantarnos. No es fácil, porque la dolorosa experiencia nos hace dudar de cualquier persona que se nos acerca. Es incluso posible que una buena persona que merece ser amado se nos acerque, pero estamos tan dolidas que no resulta fácil cambiar el chip y volver a comenzar.

Todos recomiendan no buscar pareja en ese momento de dolor, porque es cuando más sensible está tu corazón. Estás tan vulnerable que crees que cualquier cosa te servirá para olvidar, pero te equivocas.
Debes quedarte en silencio, meditando, tomando esto como un luto que llevar hasta que vuelvas a ver la luz del sol. Pero el proceso es difícil, y en momentos recordando la traición desearías no vivir ni hacer nada.
Dios siempre está detrás de todos nuestros conflictos interiores, pide ayuda, no te quedes sola, pero no te vayas con el primero que te dice cosas bonitas, porque será un error y te darás cuenta con el tiempo.

Espera tranquilamente que llegue la persona adecuada a tu vida, te volverán a dar ganas de amar, volverás a ver que los días tienen colores y no son en blanco y negro como los ves ahora.

Ten fe, pide a Dios que te de serenidad y que sepas mirar bien a quien le darás de nuevo tu corazón y tu fidelidad. Son tesoros muy preciados, no se lo entregues a cualquiera, tú vales mucho y tienes derecho a amar y ser amada tal como eres.

La infidelidad es algo muy triste tanto para quien la comete como para quien la recibe, porque no se puede tener paz en el corazón sabiendo que destrozaste otro

EN MI OPINION..

Pienso que todo se puede perdona menos el engaño , la mentira, la falta de respeto a nuestros sentimiendos. Casi siempre el hombre que engaña...miente ,miente y miente, hasta ahora no entiendo porqué no se atreven a hablar con la verdad...sería toda más fácil dentro de lo doloroso, una puede entender que te dejaron de amar...pero porque engañar??? Ustedes lo entienden o se lo explican?
me gustaria saber tu opinión ...

MARISSA




¿INSEGURIDAD O MUCHO AMOR?


Esos celos que nos hacen perder amigos, que nos hace encerrarnos en un mundo aparte viviendo siempre con el temor de perder lo que amamos.
Los celos… ¿qué son?¿Inseguridad o mucho amor?
Existen muchas formas de describirlo, de sentirlo, sabemos que todas hemos llegado a sentirlos, muchas más que otras, también tenemos los pies bien firmes sobre la tierra y sabemos que la persona amada no es de nuestra propiedad que tiene derecho a hablar con quien desee, que tiene derecho a tener sus propios amigos, su espacio que a consecuencia de estos celos muchas veces mal infundados no les damos. Pienso y siento que los celos cuando son en extremo, llegan a dañarnos en nuestra tranquilidad, en nuestra confianza, en nuestra autoestima que debe ser muy baja cuando llegamos a celar en extremo a esa persona que sólo vive para nosotras, que nos da cada día detalles del amor que siente.
Me pregunto si al tener celos con nuestra pareja, amiga, familia o nuestro entorno, nos sentimos felices. Creo que no, porque si vivimos con esa desconfianza, porque en mi manera de pensar, la persona que vive esta situación al extremo es porque tiene mucha inseguridad en su persona, en el ser que ama, no vive ni deja vivir a consecuencia de su misma desconfianza.

Los celos cuando son en extremos, lastiman a terceros, no podemos evitar que los sientan, pero tampoco podemos permitir que hagan a un lado a quien no tiene culpa de ello. A veces la inseguridad que dan los celos es por lo que puedan darnos, por lo que podamos obtener de la relación ya sea amor o algo más, de lo que si estoy segura amigas mías, es que debemos controlarnos, porque al final nos quedamos sin amigos, encerrados en ese mar de desconfianza e inseguridad.

EN MI OPINIÓN...


Cuando uno es presa de los celos, es algo horrible...se los digo porque yo lo he vivido. Amamos a una persona y creemos que siempre estará con nosotros, no importa lo que nos digan, solo importa lo que sentimos..es algo tan fuerte que nos ciega, nos inmobiliza, no nos deja razonar pero cuando estos celos son justificados entonces el panorama cambia hasta que llega el momento en que la relación debe terminar. ahora, cuando no tienen razón de ser, es otro el panorama y a veces es necesaria una ayuda psicológica, porque solos no podemos superarlos y dejar de torturarnos y torturar a nuestra pareja, quien al final aunque nos ame..se cansa y de nada vale tratar de salvar la relación, porque ya esta demasiado desgastada. Creo que debemos tratar por todos los medios de no llegar a esta situación. En mi caso trate de superarlos, evaluando el comportamiento de mi pareja y tratando de ver las cosas desde afuera, como si fuera una expectadora.

En el proximo tema hablaremos de la infedelidad y la mentira
Espero sus comentarios al respecto ....

MARISSA